INMORTAL


Cuando fui niño
empapelé la pared de mi habitación
con dibujos de Mickey Mouse.

Cuando fui adolescente
empapelé la pared de mi habitación
con pósters de Marilyn Monroe.

Cuando fui adulto
empapelé la pared de mi habitación
con poemas de Walt Whitman.

Cuando fui viejo
empapelé la pared de mi habitación
con grabados de Buda.

Ahora soy inmortal: la pared es mi rostro.

No hay comentarios: